Una propuesta diferente.

Si hasta hoy no te suena familiar este tipo de vino, es momento de que lo vayas conociendo.

El icewine, eiswein (Alemania o Austria) o vin de glace (Francia), es una clase de vino que surge de uvas de cosechas que se llevan a cabo después de la primera helada, esto hace que el agua en el interior de las uvas se expanda, las pieles se resequen y que haya un derramamiento de agua, concentrando así la cantidad de azúcar.

La cosecha de estas uvas, generalmente se realiza por la noche y de manera manual, para tener un mejor control y obtener uvas con acidez abundante; es así como se obtienen vinos equilibrados.

Los vinos de hielo no pueden producirse todos los años, pues depende del clima; si en algún año las heladas no aparecen, o no son tan fuertes para congelar de buena manera las uvas, no es posible la elaboración. Esta variedad es producida, en su mayoría, en Canadá, puesto que las condiciones climáticas son idóneas.

Se dice que los primeros registros de estos vinos datan de la época de los romanos, ya que estas uvas de alto contenido de azúcar eran sumamente por no ser tan comunes.

Debido a lo particular de este tipo de vino, no debes perderte la oportunidad de probarlo, ya que podrás encontrar una experiencia de sabor inigualable.

Una propuesta diferente.