La vid: El fruto que da lugar al vino.

La vid o la también llamada vitis vinifera es la variedad de planta o mata que hace posible que todos podamos disfrutar una copa de nuestro vino favorita, y hoy queremos compartir contigo un poco más sobre esta especie.

Esta planta es retorcida y de corteza gruesa, y llega a medir hasta 6 metros de largo, tiene también ramas flexibles y hojas grandes, la vid no es precisamente un árbol y tampoco es un arbusto, ya que tiene características que le han hecho único e inconfundible.

La vid tiene un ciclo anual de producción, así como un ciclo de vida. Sus cepas llegan a vivir hasta un siglo, sin embargo, con el tiempo dan menos frutos a medida que van envejeciendo.

El fruto de las cepas más viejas tienden a ser de mejor calidad, ya que los granos son más pequeños y poseen una mayor concentración de azúcares, las raíces de estas cepas viejas son también responsables de una mejor penetración en el subsuelo, por lo que aprovechan todos los nutrientes de la tierra.

Por último, los frutos de la vid se encuentran en racimos, que son muy jugosos y que dependiendo de su variedad tendrán piel blanca o tinta, con semillas duras. El período de vendimia o recolección de uvas, varía entre febrero y abril, y agosto y octubre, esto dependiendo del grado de maduración de la uva. Posterior a la recolección de estas uvas, se comienza la producción de vinos, pero esa es otra historia que nos gustaría que descubrieras en nuestra próxima nota, mientras tanto te sugerimos que pruebes todo el vino que puedas para descubrir poco a poco tu variedad favorita y en nuestra próxima nota nos platiques más de tus descubrimientos.

¡Salud!

 

La vid: El fruto que da lugar al vino.